Tratamiento del priapismo

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Priapismo isquémico

El priapismo isquémico – el resultado de la sangre no ser capaz de salir del pene – es una situación de emergencia que requiere tratamiento inmediato. Este tratamiento por lo general comienza con una combinación de drenaje de sangre del pene y el uso de medicamentos.

  • Aspiración. Después de que su pene se adormece con un anestésico local, la sangre se drena el exceso de ella, utilizando una pequeña aguja y una jeringa. Como parte de este procedimiento, las venas del pene también pueden ser eliminados con una solución salina. Este tratamiento alivia el dolor, limpia los tejidos de sangre pobre en oxígeno y puede detener la erección. Este tratamiento puede ser repetido hasta que termina la erección.
  • Medicamento. La inyección de un medicamento llamado un alfa-adrenérgico simpaticomimético, tal como fenilefrina, se puede inyectar en el tejido esponjoso del pene. Esta droga constriñe los vasos sanguíneos que transportan la sangre al pene, lo que limita el flujo de sangre adentro Esta acción permite que los vasos sanguíneos que transportan la sangre fuera del pene se abran, permitiendo el flujo creciente de la sangre hacia fuera. Este tratamiento puede ser repetido con frecuencia durante varias horas si es necesario. Existe un cierto riesgo de efectos secundarios, como dolor de cabeza, mareos y presión arterial alta, especialmente si usted tiene presión arterial alta o enfermedades del corazón.
  • Cirugía. Si otros tratamientos no tienen éxito, un cirujano puede implantar una derivación, un dispositivo que redirige el flujo de sangre a fin de que se mueve a través del pene normalmente.
  • Tratamientos adicionales. Si usted tiene anemia de células falciformes, puede recibir tratamientos adicionales que se utilizan para tratar la enfermedad de los episodios relacionados, tales como oxígeno suplementario o una solución intravenosa para mantenerse bien hidratado.

Priapismo no isquémico

Priapismo no isquémico suele desaparecer sin tratamiento. Debido a que no hay un riesgo de daño en el pene, el médico puede sugerir un enfoque de observar y esperar. Colocar hielo y la presión en el perineo – la región entre la base del pene y el ano – puede ayudar a terminar la erección.

La cirugía puede ser necesaria en algunos casos para insertar material que bloquea temporalmente el flujo sanguíneo al pene. El cuerpo finalmente absorbe el material. La cirugía también puede ser necesaria para reparar arterias o daño tisular resultante de una lesión.

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